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Actualmente, la tendencia integracionista se perfila con m?s fuerza d????entro de nuestro ambiente educativo, de ah? nace esta inquietud de exponer una serie de ideas y experiencias que he llevado a cabo en los a?os trabajados en el Programa de Integraci?n. Considero fundamental el acceso a informaci?n que permita al maestro realizar un mejor trabajo en beneficio del ni?o. La responsabilidad que tiene una maestra itinerante al asumir un grupo de ni?os integrados es muy grande, por ello creo que es importante la experiencia, para analizar y extraer de la misma el valor que se le puede dar en la pr?ctica. las ideas que aqu? se exponen se basan en el trabajo cotidiano y en las sugerencias tan valiosas dadas por docentes y madres de familia, creo que esto es producto de la labor tan intensa y comprometedora que ambas partes han realizado. Este trabajo incluye en su Primera Parte los pasos b?sicos y prioritarios en el tratamiento pedag?gico de la baja visi?n, que contribuyan a completar un perfil de entrada, a nivel de funcionamiento visual. En este proceso el especialista en nuestro medio, no cuenta la mayor?a de las veces, con un equipo de profesionales que le proporcionen los recursos para preparar un programa adecuado a las necesidades del ni?o. Por ello se hace necesario que se utilicen otros para obtener datos que permiten reconocer el funcionamiento visual del ni?o, es decir cu?nto ve, qu? ve y c?mo lo ve, con base en su cotidianeidad en el medio escolar, familiar y social. Por lo tanto, hay que partir de dos cuestionamientos b?sicos: ? Qu? hacer? observar. ? C?mo hacerlo? establecer una secuencia del registro de conductas a nivel visual, acad?mico, orientaci?n, ubicaci?n, habilidades de la vida diaria, comportamiento social, vida en comunidad. Para efectos de orden en la ejecuci?n del programa individual se sugieren las siguientes pautas de trabajo:
1. Recolectar informaci?n preliminar (diagn?stico, antecedentes pedag?gicos). Uno de los primeros pasos en el proceso formal de la elaboraci?n del perfil es conocer el diagn?stico visual con referencia de un oftalm?logo. Es de suma importancia conocer el diagn?stico visual del ni?o, no es s?lo saber qu? es lo que tiene, sino conocer las implicaciones que conlleva en relaci?n a su desarrollo como ni?o, esto permite establecer ciertos aspectos metodol?gicos como son: tipo de material que requiere, nivel de iluminaci?n, manejo de las distancias en la lecto-escritura de pupitre y de pizarra, manejo del tiempo en ejecuci?n de trabajos, etc. Es conveniente e??studiar el diagn?stico, etiolog?a, pron?stico y lo que implica en su rendimiento escolar integral.
2. Analizar el medio ambiente (escuela-hogar). Para efectos pr?cticos en el manejo del ni?o con baja visi?n es necesario realizar una observaci?n completa y minuciosa del aula donde trabaja y del plantel escolar. De la misma forma, junto con la madre, se puede hacer una valoraci?n del hogar, principalmente para hacer recomendaciones de tipo f?uncional, que lo ayuden a manejar los diferentes elementos familiares en forma funcional.
3. Elaborar una lista de conductas observadas en las siguientes ??reas: Area visual, se observa el aula, posici?n que ocupa el ni?o, iluminaci?n natural y artificial, si copia de pizarra o alguien lo dicta, distancia de la p??izarra, postura al escribir, si utiliza gu?as (dedo, l?piz, regla), si requiere de material ampliado, ayudas no ?pticas como lapicero especial, rengl?n m??arcado en cuadernos, fatiga al escribir o leer. Cu?l es su actitud visual, se percibe como ciego, muestra inter?s por mirar los objetos, dirige su mirada hacia la persona que le habla, pregunta cuando no puede ver algo.
Area de orientaci?n y movilidad, c?mo se desplaza, nivel de i??ndependencia, seguridad, reconocimiento de claves ambientales, si requiere del bast?n, en qu? condiciones, orientaci?n en lugares conocidos y d??esconocidos, c?mo camina (encorvado, mirando hacia el suelo, arrastrando los pies).
Area de actividades de la vida diaria, nivel de independencia en el m??anejo de destrezas propias de su edad (higiene, alimentaci?n, vestirse, l??impieza, orden en sus pertenencias, colaboraci?n en tareas de hogar, etc.).
4. Praxis Padre-Ni?o-Docente, participaci?n de los padres en el p??lanteamiento de necesidades para el programa y aprendizaje de t?cnicas n?ecesarias en su ejecuci?n en el hogar. La segunda parte comprende el fundamento principal de este trabajo, la pr?ctica de la Estimulaci?n Visual en el aula y el hogar, sugerencias e ideas de tareas visuales, estructuradas desde diferentes perspectivas de t??ratamiento por:
Diagn?stico, etiolog?a, caracter?sticas funcionales de la deficiencia visual y recomendaciones a nivel educativo integral. La identificaci?n del problema visual que afecta a un ni?o es importante en la medida que el maestro y el padre de familia lo valoren como una clave m?s, en su desarrollo integral. Con el fin de saber con mayor precisi?n c?mo es su funcionamiento visual y cu?nto esperar a partir de su capacidad residual.
Funci?n visual alterada, es conveniente ser pr?cticos y realistas en el momento de planear un programa de estimulaci?n visual. De nada nos sirven el an?lisis de l?minas, la denotaci?n y connotaci?n de las mismas, los e??jercicios de discriminaci?n, percepci?n, asocies, etc., si ?stos no conllevan una finalidad ?til en el "quehacer" diario del estudiante. La estimulaci?n b??asada en procedimientos y recursos r?gidos satisfacen simplemente un r??equisito administrativo (cumplir con la ejecuci?n de un documento). El p??roceso de la estimulaci?n visual es una forma de ver la vida y en el e??specialista reside facilitarlo, en forma din?mica y pr?ctica, acorde a las n??ecesidades del estudiante con baja visi?n.
Material de trabajo utilizado, peri?dico, revistas, panfletos, bolas, plantel escolar, murales. En la actualidad el ni?o con baja visi?n tiene que demandar m?s de si mismo y del medio que lo rodea para lograr realizarse como un ni?o m?s. Eso implica tener que tomar de su entorno los recursos y elementos que lo lleven a desenvolverse en forma similar a sus pares, es decir, jugar con los mismos juguetes, los mismos juegos, tener las mismas responsabilidades y sacar de su ambiente aquello que le permita desarrollarse como ser humano. El ni?o deficiente visual que asiste a la escuela de su localidad, se encuentra en condiciones de ambientaci?n natural, estudia en la comunidad donde vive, juega con los ni?os vecinos de su barrio, se relaciona con adultos de su e??ntorno familiar, todo esto en forma cotidiana. Partiendo de esta realidad el maestro itinerante tiene que buscar los materiales de apoyo, que le permitan al ni?o desarrollar su funcionamiento visual, en forma eficaz. Es aqu? donde el docente tiene que plantearse un programa adecuado y real, acorde a las n?ecesidades y vivencias del ni?o. Partir de lo pr?ximo hacia lo lejano, de lo par?ticular a lo general, de lo personal y familiar a aquello que le permita r??elacionarse con personas ajenas a su entorno inmediato.
Relaci?n con el hogar, percibir y enfocar los esfuerzos del proceso de e?stimulaci?n visual dentro de una conceptualizaci?n ?gil y din?mica, debe ser una de las prioridades en la ejecuci?n del programa que realice el maestro. Dentro de este marco de pensamiento se reconoce a los padres como u n protagonista m?s, con responsabilidades y derechos, unidos con el fin de que el ni?o desarrolle su potencial para aplicarlo en forma eficaz.
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