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TRABAJO A PRESENTAR EN SESION SEMINARIO  EN LA CONFERENCIA MUNDIAL DE SAO PAOLO (BRASIL) AGOSTO 97. (ICEVI)

 
 

SERVICIOS DE ESTIMULACION TEMPRANA. PREVENCION.

ESTUDIO DE LAS ESTEREOTIPIAS EN NIÑOS CIEGOS O DE BAJA VISION

 

Maria Angels Esteban Picó. Terapeuta del Servicio de Atención Temprana y miembro de esta investigación. Centro Recursos "JOAN AMADES" ONCE. Barcelona (Spain)

 

1.- PRESENTACION

 Nuestro deseo es dar a conocer y poder compartir a través de esta presentación, el trabajo y los resultados obtenidos de un estudio realizado con bebés y niños ciegos o de baja visión de edades comprendidas entre 6 meses y 12 años, todos ellos atendidos en nuestro Servicio de Atención Precoz, desde el inicio de la vida.

 Esta investigación ha sido realizada por miembros del equipo de nuestro Servicio: M. Leonhardt, M.A. Esteban, C. López, M.T. Ferret, bajo la valiosa dirección de nuestro Asesor-Pediatra Dr. Cantavella. Además hemos contado con la valiosa colaboración del Dr. T.B. Brazelton, Profesor de la Universidad de Harvard, quien ha avalado nuestro trabajo con el Prefacio del libro que se ha editado sobre esta investigación.

 Desde el punto de vista económico, hemos recibido el apoyo de la "Fundación Caixa de Pensions" en una primera fase, y de la "Organización Nacional de Ciegos" (ONCE) en la segunda.
 

2.- MOTIVOS DE ESTA INVESTIGACION. ¿Por qué este tema?

 Después de más de 10 años de trabajar con niños ciegos, una de las preocupaciones que aparecía muy a menudo en nuestro equipo de trabajo, era poder llegar a entender el significado que podían tener las estereotipias y blindismos manifestados en la población que nosotros veníamos tratando, que como se sabe, aparecen masivamente en estos niños. Ello nos interesaba, porque intuíamos que si podíamos dar el sentido adecuado a tales manifestaciones externas, nos ayudaría a penetrar un poco más en el mundo interno de estos niños. De este modo, entendíamos que si podíamos profundizar y analizar dichas conductas de una forma sistemática, ello nos permitiría ampliar nuestro conocimiento sobre la psicología de los deficientes visuales, con el fin de mejorar nuestra intervención.
 
 Así pues, analizar, reflexionar y llegar a comprender el lenguaje de las estereotipias, esto es, poder interpretar qué está sintiendo y expresando el niño ciego con tales conductas, es el objetivo principal en que se basa esta investigación.
 

3.- ESTUDIOS ANTERIORES

 La bibliografía existente sobre estereotipias y/o blindismos en bebés y niños deficientes visuales es más bien escasa, máxime si hablamos de estudios sistematizados. No obstante, pudimos recabar documentación de algunos autores que se habían planteado este tema, la cual fue de gran ayuda al inicio de nuestro análisis. A continuación resumimos algunos aspectos que, a nuestro criterio, son más representativos:

 (TRANSPARENCIA)
Burlingham: "Self" placer erótico. Forma de canalizar la energía por falta de movimiento.

Cutsforth: Falta de estimulación.

Fraiberg: Inpas en el desarrollo y la dificultad de encontrar soluciones adaptativas, en períodos de evolución.

Knight: Anclaje o retorno a actos motores primitivos, cuando no se pueden afrontar los problemas.

Lowenfeld: No entender el mundo que le rodea. Replegamiento sobre el propio cuerpo, con resultado gratificante.

 También han sido referentes importantes los estudios del etólogo Sambrauss, quien considera seis condiciones esenciales en las cuales los sujetos de su estudio manifiestan estereotipias:

 (TRANSPARENCIA)
Aislamiento social. Cuando el movimiento se halla restringido. Cuando el entorno carece de estímulo. Nuevos entornos o espacios. Cuando se produce frustración y surge el conflicto. En situaciones de aburrimiento.
 

4.- PLANTEAMIENTO DE LA INVESTIGACION

En nuestro estudio decidimos enfocar este trabajo desde 4 perspectivas:

 1ª. Considerar los estudios realizados sobre las estereotipias que se presentan en grupos de primates en cautividad. Fueron interesantes las aportaciones que obtuvimos de  Harlow (1951), Kaufman y Rosenblum (1967), especialmente en lo referente a las conductas de las crías que eran separadas de sus madres. También los estudios de Lindsley y cols. (1964) sobre las reacciones que presentaban los monos sometidos a deprivación visual.
Por nuestra parte, pudimos realizar algunas observaciones en animales de esta especie en el Zoo de Barcelona, habiendo recibido del equipo científico amplia documentación y apoyo, resultando sumamente interesante y de gran ayuda esta parte del estudio.
 

 2ª Observación de las conductas estereotipadas y movimientos rítmicos en una población de 119 niños videntes en edad preescolar, escolarizados en Escuelas Infantiles de Cataluña.

 3ª Estudio estadístico de los datos obtenidos de 55 niños ciegos o de baja visión de 6 meses a 12 años, atendidos en nuestro Servicio de Atención Precoz desde el inicio de sus vidas.

 4ª Estudio longitudinal y clínico de 3 niños ciegos congénitos totales.
 
5.- HIPOTESIS PREVIAS

 A partir de los datos recogidos de nuestra experiencia y de las observaciones realizadas, consideramos las siguientes hipótesis como causas que podían provocar manierismos o blindismos en nuestra población:

 (TRANSPARENCIA)
1.- El grado de control del entorno.

2.- El grado de exigencia del entorno.

3.- El nivel de atención que el niño puede mantener.

4.- Miedos fundamentados o no.

5.- Ritmos de actividad demasiado rápidos.

6.- Tensiones emocionales.

7.- Adaptación al déficit visual

8.- Soledad y aislamiento.

9.- Vínculo parcial o ausencia de vínculo entre el bebé ciego y su madre.

10.- Separaciones de la madre.

11.- Falta de sincronía entre el bebé ciego y su madre.

12.- Falta de recursos educativos adecuados a su evolución.
 

6.- METODOLOGIA

 Para conseguir una mayor exactitud al realizar este estudio referente a las estereotipias o manierismos y blindismos, recurrimos a observaciones escritas, filmaciones periódicas, grabadas sin una finalidad concreta, realizadas en el hogar del niño o bien en la escuela. Dichas filmaciones se sometieron al estudio y análisis de todo el equipo investigador que, individualmente, categorizó cada observación en una pauta confeccionada con este fin. Posteriormente se unificaron y revisaron, midiéndose así la fiabilidad de la observación, que se definió en términos de unanimidad.

 Todo el material registrado y analizado una primera vez, se volvió a revisar al cabo de un período de tiempo. El conjunto de datos registrados sirvió para realizar la evaluación estadística final, a partir de las oportunas correlaciones.

 El tiempo de duración del trabajo de la presente investigación fué de 3 años.
 

7.- CLASIFICACION Y GENESIS DE LAS ESTEREOTIPIAS
 

 Bajo la denominación de estereotipias se describen entidades de muy diversa índole, aunque hay autores que restringen este nombre sólo a las de hábito motor, y aún hay quienes denominan indistintamente manierismos a esta particular forma de estereotipias. En realidad, el término de estereotipias resulta vago y demasiado general.

 La Real Academia Española define la estereotipia como "Repetición involuntaria y fuera de sazón de un gesto, acción o palabra". Etimologicamente, proviene del griego "stereos" que significa "sólido, firme" y "typos", que significa "modelo o molde".

 El concepto del término estereotipia en Etología se halla referido, según Sambraus (1985), a un modelo o patrón fijo, en una conducta que se produce de una forma determinada, que posee connotaciones de anormalidad y que incluye tres características determinadas:
 1.- El modelo que se produce debe ser morfológicamente idéntico.
 2.- Debe ser repetido constantemente de la misma forma.
 3.- La actividad producida no responde a un determinado objetivo en la consecución de la conducta.

 Es muy importante este tercer punto, en cuanto a la diferenciación de la estereotipia "normal" o "patológica", ya que implica una valoración por parte del observador, de si una conducta determinada tiene un objetivo o no, atendiendo al contexto en que se dé.

 Después de analizar los distintos tipos de estereotipias de hábito motor, verbal, etc., así como de revisar la bibliografia existente, veíamos que teníamos que establecer "nuestra clasificación" para poder definir criterios y lenguaje comúnes de observación, quedando la clasificación que iba a ser objeto de nuestro estudio de la siguiente forma:

 (TRANSPARENCIA)
 NUESTRA CLASIFICACION

a) Estereotipias del desarrollo normal

b) Movimientos parásitos estereotipados.

c) Comportamientos sociales estereotipados.

d) Estereotipias en forma de: Tics. Hábito motor. Hábito verbal.
 Dentro Estereotipias Hábito motor: BLINDISMOS. OTRAS CLASES.

e) Autosensorialidad

 (PASE DE VIDEO S/ ESTEREOTIPIAS EN NIÑOS CIEGOS)
 

8.- RESULTADOS ESTADISTICOS

A)  Gráficas: (anexas en el dosier en papel)

 1. Tipos de deficiencia visual

 2. Estabilidad emocional de la familia s/ conducta

 3. Desarrollo psicomotor según el tipo de def. visual

 4. Nivel intelectual del niño según la conducta
 5. Incidencia de las estereotipias.

 6. Incidencia del blindismo

 7. Prematuridad según blindismo

 8. Tipos de ceguera según blindismo

Queremos añadir que no hemos observado blindismos en casos de ceguera adquirida. Tampoco se han observado tics en la población estudiada.
 

B) Del estudio de 119 niños videntes de edades entre 2 y 5 años, observados en escuelas infantiles, 9 niños presentaron estereotipias de hábito motor, lo que representa un 7'5% de la población estudiada, 8 niños y 1 niña. Al igual que en los ciegos el sexo masculino presenta más estereotipias.
Los datos recogidos en esta observación no pretenden tener ningún valor estadístico, ni pueden aportar mayor información que la que se desprende de su valoración. Sin embargo, para nuestro equipo que estábamos analizando estas manifestaciones en niños deficientes visuales, nos pareció interesante tener el referente en niños videntes.
 

D) Presentamos, como anexo a esta investigación, el cuadro de la observación sobre la edad de aparición de blindismos en 10 bebés ciegos:

 
  Edad de aparición de blindismos en 10 bebés ciegos observados
 desde el primer mes de vida considerando la etiología
 de la ceguera
_________________________________________________________________

Número de                                    Edad de presentación
  caso     Sexo   Etiología de la ceguera       de blindismos
                                                   (meses)
_________________________________________________________________

   1        M   Fibroplasia retrolental             3 1/2 EC
   2        V   Cataratas                           4
   3        V   Ceguera cortical                    5
   4        M   Fibroplasia retrolental             5     EC
   5        M   Amaurosis de Leber                  6
   6        V   Anoftalmía                          6
   7        V   Anoftalmía                          7
   8        M   Fibroplasia retrolental, microcef.  7     EC
   9        V   Fibroplasia retrolental            11     EC
  10        V   Hiperplasia vitreo primario        15
 
________________________________________________________________
EC: edad corregida.
 
 

E) En cuanto al estudio longitudinal de los tres casos monográficos que analizamos, se han elegido 2 casos con una evolución normal y en los que están presentes estereotipias de hábito motor y blindismos, sin que estas conductas puedan considerarse patológioas y mostrando estos niños una personalidad equilibrada. Un tercer caso es de un niño, cuyas estereotipias son autosensoriales, habiendo quedado anclado sin poder evolucionar, no habiendo llegado a adquirir un mínimo lenguaje significativo. En los 3 casos tiene una estrecha relación el tipo de vínculo establecido con la madre desde el inicio de sus vidas, con la evolución de estos niños.
 
 

9.- CONCLUSIONES

 
Basándonos en la clasificación de estereotipias establecida por nuestro equipo y expuesta en el apartado nº 7, podemos manifestar lo siguiente:

 9.1.
 - Se observa una estrecha relación estadística entre ceguera congénita y personalidad problemática e inadaptada. La ceguera congénita es un factor que influye en el desarrollo psicomotor, en la personalidad del niño y en su nivel intelectual, asociándose a niveles más bajois que en la ceguera adquirida, todo ello aparece como una tendencia, pero no como un determinante.

 - Por otra parte, se comprueba que la erstabilidad emocional de la familia influye en la aparición de las estereotipias o bien de la autosensorialidad. Esta última aparece en un porcentaje mayor en las familias que se han considerado "patógenas".

 - También los niños con un desarrollo psicomotor más lento tienen tendencia a presentar movimientos autosensoriales, al igual que aquellos con un nivel intelectual más bajo. En cambio, las estereotipias están presentes en un mayor porcentaje de niños con un desarrollo psicomotor más rápido y también con un buen nivel intelectual.

 - Veríamos, por tanto, una relación entre autosensorialidad y ceguera congénita,desarrollo lento (tanto motor como intelectual,a ambos).

 - Otro factor que ha presentado una alta significancia estadística es la personalidad del niño, en relación con su grado de contacto con la  realidad, mientras presenta esta conducta.

 - Un dato de sumo interés es que en la aparición de blindismos no son significativos ni la estabilidad emocional de la familia, ni el desarrollo psicomotor, ni el nivel intelectual, ni la personalidad, ni el sexo. En cambio, vqariables que sí han presentado relación estadísticalos blindismos, son la prematuridad y el tipo de ceguera.

 9.2.
 Queremos añadir nuestra confirmación a las hipótesis formuladas en un principio y que son las siguientes:

 - En todos los casos observados, cuando el niño ciego se halla sometido a un alto grado de control o de exigencia del entorno y debe mantener un alto nivel de atención continuada en situaciones difíciles para percibirlas en su totalidad o que entrañan un ritmo de actividad demasiado rápido para él, aparecen estereotipias de hábito motor, blindismos o bien movimientos parásitos estereotipados. Así, estos últimos, que serían una secuencia de descargas de estereotipias, aparecen con mayor frecuencia en situaciones escolares de integración, las cuales requieren un alto nivel de atención y control.
 

 - Una vez que el niño ciego congénito empieza a percibir su déficit como carencia en la participación de experiencias e informaciones visuales, acostumbra a realizar blindismos cuando comparte con el vidente situaciones en las que se hace alusión al mundo visual. Aparentemente, dicha conducta puede ser una adaptación de su condición de ciego.

 - El niño ciego puede recurrir a comportamientos sociales estereotipados en situaciones que le provocan una excitación o sorpresa, y puede recurrir a estereotipias de hábito motor en situaciones de mayor tensión emocional, entre las que destacan fundamentalmente las frustraciones y ansiedades.

 - El cansancio debido a un consumo excesivo de energía interna puede ser causa de estereotipias de hábito motor, en especial en niños pequeños ciegos.

 - La restricción de movimiento puede ser causa de la aparición de estereotipias de hábito motor.

 --Falta de control en situaciones de cambio, intentando reorganizarse, también pueden ser motivo de estereotipias de hábito motor o blindismos.

 - Las experiencias o  los sentimientos que inducen al niño a la autosensorialidad (estereotipias patológicas), con todas las graves consecuencias que entraña, son:

a) La no formación del vínculo con la madre, o persona que asume este rol,o una formación parcial, demasiado frágil del mismo; la soledad; el aislamiento; las separaciones continuas o duraderas; la falta de sincronía entre el bebé y su madre, es decir, la dificultad de comprensión por parte de ésta de las necesidades del niño en el momento justo que las presenta.

b) Miedos reales o no, situaciones no mentalizadas por considerarlas el niño peligrosas o ppor ser vividas como una agresión a su mundo interno, pueden favorecer el refugio en el niño ciego en este tipo de conductas disociativas.

c) También induciría a este tipo de comportamiento el hecho de no proporcionar recursos adecuados al crecimiento intelectual y motor del niño, favoreciendo el anclaje de conductas evolucionadas y provocando la regresión a conductas más primitivas en las que las estereotipias y los blindismos pasan a ocupar la mayor parte del tiempo vigil del niño.
 

Para terminar, queremos compartir con vosotros que este trabajo  nos ha ayudado mucho a avanzar en el conocimiento y la comprensión del mundo interno del pequeño deficiente visual. Hemos podido entender que una misma manifestación externa puede tener un significado completamente distinto, dependiendo de quien, como y cuando se exprese. Otro aspecto no menos importante es que al poder entender el significado de dichas conductas, nos permite ser más "tolerantes" cuando se presentan, ayudando a los a los demás profesionales, con quienes compartimos nuestro trabajo, y en especial a los padres a ser capaces de "tolerar" mejor las estereotipias en general.

Somos conscientes que este tema es altamente complejo y difícil, por lo que  este estudio representa solo un inicio, siendo nuestro deseo que pueda servir de base y estímulo a nuevas y amplias investigaciones.

 
    Barcelona, 21 junio 1996
 

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