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X CONFERENCIA MUNDIAL DE ICEVI, SAO PAULO (BRASIL)

 

 

ADMINISTRACION Y ORGANIZACION DE LOS SERVICIOS EDUCATIVOS

 

COMUNICACION PRESENTADA POR D. JUAN J. TORRES MASIP

 

 

La sociología moderna en su apartado cuaternario establece como objeto de estudio la educación, los servicios sociales, la rehabilitación de minusvalías y la investigación, y lo hace entendiéndolos a diferencia de los grupos primario, secundario y terciario, eminentemente económico-productivos, como obedeciendo a aquellos aspectos que suponen una inversión social, consistente en que el estado, la institución o la familia, invierte en su ciudadano componente o hijo, sin otra finalidad que la de obtener de aquella inversión, resultados de orden social, más duraderos que los materiales, facilitándole así al destinatario, el camino y el acceso a una buena preparación integral que le facilite el acceso a un rol y status, en lo personal, laboral y social.

Se observa que esos mismos aspectos son coincidentes en la educación de/o para ciegos, en cuyo proceso son imprescindibles la colaboración y el soporte para su desarrollo, de servicios sociales que palien las repercusiones del handicap, la rehabilitación en sus distintas vertientes e investigación para alcanzar a través de estudios, métodos y tecnologías, mayor facilidad para la ejecución y consecución de excelentes evaluaciones globales del individuo.

La educación es un proceso integrado en los modelos de filosofía social que cada país establece, según parámetros unidos a criterios propios de orden ideosincrático.

Este proceso ha pasado, de comprender un ámbito mucho más específico en relación a los conocimientos y localizado en el tiempo, a ser un proceso que abarca no sólo los aspectos tradicionales, como instructor y formativo en cuanto al aprendizaje y adquisición de conocimientos académicos, sino que además, pretende una aplicación funcional de lo más arriba expresado, incluyendo aspectos tan medulares como el desarrollo en el parámetro personal, social y productivo, mejorando e incentivando el desenvolvimiento de la capacidad de adaptación ante cualquier situación, circunstancia y/o imprevisto.

La educación de/o para ciegos, es vinculable a otros servicios sociales que van íntima y simbióticamente unidos a la vez con la educación y el déficit visual:

1.- Individualización del servicio.
2.- Formación
3.- Integralidad del proceso.
4.- Carácter productivo.

1.- Individualización del servicio.

Cuando se habla de la educación relativa a personas ciegas y/o deficientes visuales, se hace como si se tratara de un servicio educativo dirigido a una población compuesta de elementos uniformes y homogéneos, cuando en realidad sólo son próximos entre sí, por compartir un déficit grave y sus repercusiones, lo cual también introduce nuevos datos e ingredientes, que por su heterogeneidad, implican un considerable incremento de variables que inciden en aspectos diferenciales del individuo y por tanto del proceso.

2.- Formación.

Es el aspecto encaminado y dirigido a alcanzar un capital de conocimientos técnicos y prácticos a través del aprendizaje, de orden más general o específico que es el que otorga al educando un desarrollo y una capacitación aplicable en cualquier orden de su biografía.

Tradicionalmente la tarea relacionada con la docencia se venía haciendo, impartiendo una clase como una mera transmisión de conocimientos y/o de información, clasificada en materias, obedeciendo a aprendizajes teóricos a asimilar por la memoria, con ejemplos concretos a través de los cuales se ayuda a la comprensión de los conocimientos y/o conclusiones que se pretenden transmitir.

Los deficientes visuales y sobre todo los ciegos, por motivos que ahora no vienen al caso, somos buenos memorizadores y por tanto tendentes al uso y desarrollo de esta facultad, la cual es una gran colaboradora del individuo, pero siempre de forma auxiliar a la comprensión y nunca en detrimento de aquella.

En este sentido quiero exponer unas pruebas recientemente llevadas a cabo las cuales nos ilustrarán, siempre aclarando que fueron realizadas con estudiantes sin déficits visuales, no obstante, respetables y si no a trasladar a nuestros estudiantes, sí tenerlas en cuenta al menos a título de reflexión:

a) En una clase de 50 minutos de duración en la cual su desarrollo se limita a la exposición de conocimientos y/o transmisión de información, los alumnos a las 4 horas han olvidado el 90 por ciento de los conocimientos expuestos.

b) Si la clase igualmente de 50 minutos se ha desarrollado compatibilizando la exposición y transmisión de cualquier materia, añadiéndole un debate participativo, los alumnos retienen después de las cuatro primeras horas el 30 por ciento del contenido.

c) Si igualmente en una clase de la misma duración se lleva a cabo añadiendo a los dos puntos anteriores la posibilidad de introducir experiencias vividas y compartidas por los alumnos, la comprensión y retención después de 4 horas es en torno a una pérdida tan sólo del 10 por ciento.

3.- Integralidad del proceso.

La educación de/o para ciegos, es preciso vincularla a otros servicios sociales con los que debe ir de forma conjunta, combinada y coordinada.
En este sentido resulta imprescindible el concurso del aprovechamiento y potenciación de los recursos y funcionalidades individuales: Orientación y movilidad, autonomía personal, aprovechamiento del resto visual, conocimiento de los medios auxiliares de movilidad y habilidades sociales entre otros.

4.- Carácter productivo.

En algunas asociaciones de/o para ciegos y también en algunos estamentos públicos estatales, se observa que los departamentos de educación y empleo son configurados bajo la misma estructura orgánica, obedeciendo a infraestructuras muy próximas interdepartamentalmente.

Al hablar de la educación como proceso de integralidad, nos estamos refiriendo a qué aspectos como el desenvolvimiento personal, autonomía individual y las habilidades sociales, deben ir íntima y forzosamente unidas al proceso académico cuyos ingredientes unidos a los recursos de orden personal y el incentivo de los mismos deben ser interelacionados armónicamente, haciendo la previsión que unos no vayan en detrimento de otros estructuralmente.

Cada vez más en nuestra sociedad moderna y competitiva se le da en alguna de sus vertientes a la educación, un carácter productivo, anticipándose a los resultados reales de orden funcional en cuanto al futuro, teniendo en cuenta que el uso de los recursos individuales y su aplicación práctica en un ámbito social o laboral, pueden ser próximos a esos mismos recursos y manejos personales en el proceso educativo y por tanto detectables sus proyecciones.

Siendo éste ponente estudiante de psicología en la Universidad Española de Barcelona, observó en dos de sus mejores compañeros, ambos videntes lo siguiente:

Uno obtuvo en casi todas las materias durante todos los cursos notas altísimas y brillantes, pero nunca se le fomentó las habilidades sociales, ni el desenvolvimiento de sus relaciones personales.

El otro a duras penas terminó los estudios con notas mediocres entre junio y septiembre, pero su manejo de trato y comunicación, le facilitaron su desenvolvimiento personal y social.

El primero es doctor en psicología y su trabajo actual consiste en traducciones de idiomas. El segundo es tan sólo licenciado, sin embargo es uno de los profesionales de mayor reconocimiento y prestigio en mi ciudad.

Naturalmente son 2 ejemplos extremos para facilitar su análisis y comprensión, de lo que la población francesa y del nordeste de España utiliza popularmente una frase que dice: "¿Es mejor una cabeza llena, o una cabeza hecha?"

Un análisis o contraste de un modelo educativo no puede hacerse simplemente observando sus bondades o dificultades en unos u otros aspectos, sino también conociendo cuales son sus repercusiones sobre aquellas personas discapacitadas hacia quienes se dirige el servicio, observando si las incluye o las excluye en su aplicación y desarrollo.

A su vez los científicos y los sociólogos se esfuerzan, incentivados por los estamentos públicos o privados, en investigar lugares de trabajo accesibles para discapacitados, con la finalidad de facilitar su integración por una parte y de reducir costes por otra. Ignorando sorprendentemente actividades que requieren menos estudio por haber sido contrastadas sus posibilidades históricamente.

Tradicionalmente existen tres tipos de trabajo en relación a los incapacitados total o parcialmente de su visión, clasificación paradójicamente poco conocida y/o poco reconocida:

a) Aquellas tareas realizables sin el concurso de la vista ni la ayuda auxiliar de otros bienes técnicos y/o humanos.

b) Aquellas actividades susceptibles de ser ejecutadas con ayudas externas de orden técnico y/o humano.

c) Aquellas en los que el concurso de la vista es imprescindible.

El sector de la docencia y su entorno está circunscrito en el segundo grupo y es uno de los más capaces de absorción de lugares de trabajo para los ciegos y deficientes visuales, si se les ofrecieran los medios técnicos, materiales y/o humanos, que les permitan la autonomía, como sucede en la adaptación de cualquier lugar de trabajo.

¿Podemos implantar o trasladar modelos de educación y su generalización en cualquier ciclo, etapa, parámetro, ámbito, sociedad, cultura o civilización?

Creemos que los modelos de educación deben ser objeto de un estudio sosegado y riguroso, matizando y pormenorizando su proyección, evaluando sus resultados y respetando sus excepciones.

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